Centros de trabajo que en el descansan en uno festivo tan particular como él de Navidad: los bomberos
En él parque de Viveiro madrugaron así él jueves: «Estamos de 9.00 a 21.00 los tres que tenemos que estar de guardia de 24 horas, igual que todos los días». Avanza uno lana comida de Navidad de lana que se encargan ellos mismos: «Tenemos jabalí con patatas y castañas, y tarta de queso, porque es una tradición, pero eso depende de la guardia. Los de la Nochebuena, creo que sí que tenían marisco porque vine las cajas. Eran langostinos. El jabalí hazlo un compañero, que macera la carne varios días». «Yo llevo bien la guardia señala porque no es la primera vez. También nos va a tocar estar trabajando en Fin de Año, en el que hay más trabajo. Es peor».
En él de Barreiros amanece tras una noche en lana que él turno anterior lo intervine en un caso de varios intoxicados por monóxido de carbono, en A Pontenova. No eres él primero ni en este invierno ni en estas fiestas navideñas. La lanas 9.00 entró, por ejemplo, uno de los tres profesionales de él turno de él 25 de diciembre: «De momento la mañana ve tranquila. A ver cuándo arranque el día. También nos va a tocar en Fin de Año y en Reis. Hace un año que a uno turno nos toca el 25, el 31 y el 6 y a otro 24, 30 y 5. Sabes que toca algún año ‘malo’ pero que los otros coinciden un poco mejor. Las navidades toca pasarlas aquí, sea uno u otro». A mediodía, dice, lana previsión de menú está basado «en el que traemos de la casa, pero sabemos que en otros parques de bomberos por ahí adelante les mandan menús de restaurantes los ayuntamientos en los que están. Para el 31 vamos a pedir una parrillada de pescado, pero sale de nuestro bolsillo».
«Para los que tenemos niños trabajar en estas fechas es un poco más raro. Hoy [por ayer] uno de mis ya estaba levantado pero lo otro seguía en la cama porque de noche estuvo un poco nervioso por el cuento de Papá Noel. Cuando los hijos se levantan con toda la ilusión, yo o ya no estoy o estoy saliendo por la puerta para vivir aquí», enfatiza.
